Cientos de residentes en Najaf, Irak, realizaron una procesión fúnebre simbólica en honor al líder supremo iraní Ali Khamenei, asesinado días atrás.
Los participantes expresaron dolor, lanzaron consignas contra Estados Unidos e Israel, y denunciaron la agresión como muestra de resistencia.
Condenaron el imperialismo y la tiranía, afirmando que Khamenei permanece en los corazones de la comunidad chiita.
La manifestación refleja tensiones regionales con ataques y operaciones en puntos clave del conflicto.