Sirenas antiaéreas suenan en Tel Aviv en el quinto día de escalada bélica en Medio Oriente, donde Israel lanzó un ataque preventivo el sábado contra Irán para derrocar su gobierno, responsable de la amenaza nuclear y armamentística que pone en riesgo a la región.
El argentino Quique Rosenburg, radicado hace 23 años en Israel, describe la situación desde un refugio con sus hijos de 14, 11 y 7 años, donde entran cada dos horas por alarmas de drones y misiles. Explica que el hijo de Ali Khamenei, Mojtaba, asumió como nuevo líder supremo iraní, continuando la dinastía teocrática sanguinaria pese a la caída de líderes y protestas internas.
Rosenburg destaca el aislamiento de Irán, atacado por sus propias células terroristas en aliados, con apoyo ruso, chino y norcoreano, mientras países como Reino Unido y Francia envían portaaviones en defensa de Occidente. Rememora atentados en Argentina vinculados a Irán y Hamas, y sueña con un nuevo Medio Oriente de paz.
La vida diaria es tensa: sin escuelas hasta el 12 de marzo, entregas irregulares de comida, y niños criados en alerta desde octubre 2023, entendiendo el fanatismo religioso que busca destruir Israel. Rosenburg compara la rutina con La vida es bella para mantener la normalidad en medio del estrés.