La policía reprimió brutalmente una marcha pacífica de trabajadores de FATE en el Bajo porteño, dejando 10 heridos, entre ellos el dirigente Eduardo Beliboni, quien terminó tirado en el piso por gases y balas de goma. Los manifestantes, familias enteras, fueron perseguidos 20 cuadras hasta la Torre de los Ingleses, en una "cacería" que generó caos con turistas asustados.
El conflicto surge porque vence hoy la conciliación obligatoria en el sindicato de neumáticos. La industria de neumáticos es clave, exporta 5.000 millones de dólares, pero cuatro gomas chinas entraron y amenaza cierre, dejando mil trabajadores en la calle. Panelistas denuncian que el Ministerio de Capital Humano ignoró reclamos pacíficos por ley y familias.
En el debate, critican la herencia represiva de Patricia Bullrich, mencionan al senador De Angelis con empleo de 3,5 millones de pesos como asesor mientras obreros pierden todo. Advieren que la crisis social recién empieza: jubilados protestan, oposición fraccionada no organiza, y el gobierno ignora señales cegado por internas.
Señalan empleo informal como "cuentapropismo" y changas en negro frente a Casa Rosada, anécdota de trabajadores esperando en bancos por laburos precarios. Urgen coordinar descontento para evitar escalada violenta, ya que represión no basta y políticas de importaciones cosechan cierres fabriles.