La obesidad, enfermedad crónica que afecta a más de mil millones de personas en el mundo según la OMS y la OPS, se triplicó desde 1975 y en América Latina impacta al 60% de adultos y un tercio de menores, diagnosticada por IMC y circunferencia de cintura, asociada a diabetes tipo 2, hipertensión, cardiovasculares y cáncer.
Especialistas señalan causas multifactoriales como genética, neurobiología, conducta, socioeconomía y ambiente, agravadas por urbanización, globalización y acceso limitado a alimentos frescos que favorecen ultraprocesados y sedentarismo, con énfasis en niños por videojuegos que generan estrés y ansiedad además de inactividad.
Panelistas insisten en hablar abiertamente del sobrepeso para ayudar, rechazando tabúes, promoviendo equilibrio sin desechar tecnología pero moviéndose, destacando campañas como la de EE.UU. para reducir azúcares y cereales por proteínas, y alertando sobre medicamentos que influyen sin abusarlos.
Concluyen que mínimos cambios logran resultados saludables, celebrando el Día Mundial de la Obesidad el 4 de marzo con reflexiones sobre control familiar y necesidad de medir y equilibrar hábitos.