El Ministerio Público de Brasil rechazó todos los planteos presentados por la defensa de la abogada argentina Agostina Paez y decidió llevarla a juicio oral por injuria racial. La joven quedó detenida en Río de Janeiro en enero tras ser denunciada por empleados de un bar a quienes llamó monos durante una discusión.
Las cámaras captaron a Agostina insistiendo con gestos racistas alusivos. El delito de injuria racial en la legislación brasileña prevé penas de entre 2 y 5 años de prisión, y mientras tanto no le permiten salir del país.
La situación complica aún más su caso, que surgió de un incidente en un bar de Río de Janeiro.