La justicia brasileña denegó todos los pedidos de Agostina Páez, la argentina detenida en Río de Janeiro por gestos racistas en un bar. En audiencia, le fallaron todo en contra y deberá enfrentar juicio con tobillera electrónica, sin poder salir de la ciudad.
Los videos muestran gestos simiescos que Páez alegó eran para sus amigas o defensa ante hostigamiento, pero el juez desestimó su declaración considerándola falsa, ya que cámaras confirman que los dirigió a las víctimas.
Queda pendiente un pedido para volver a Argentina y seguir el proceso por teleconferencia, pero no pudo regresar hasta ahora. El caso de racismo es de extrema gravedad en Brasil, con penas agravadas recientemente, y el proceso puede durar varios meses.
La justicia no aborda acusaciones contra empleados del bar que insultaron a las argentinas después. Páez reporta hostigamiento, amenazas y falta de asistencia en Río.