Panelistas compararon la estrategia de Javier Milei con el mito del Cid Campeador, cuya esposa Jimena ató su cadáver al caballo para infundir miedo a los enemigos y alentar a la tropa. Afirmaron que Milei hace lo mismo con el kirchnerismo: lo presenta como amenaza viva para cohesionar al antikirchnerismo y evitar divisiones.
Cuestionaron si el kirchnerismo realmente murió, notando que ya no inspira temor reverencial. Mostraron un video de Guillermo Moreno amenazando a una panelista con su revólver en la mesa, gritando sobre patrimonio y no bajando el tono, cuando antes era el terror de empresarios, jueces y periodistas.
Sobre Axel Kicillof, supuesta figura moderada del kirchnerismo para 2027, exhibieron videos de sus fallidos al leer un discurso: tropiezos con "costos de flete", "Cuca Pupa" y "El Estado provincial abandona". Lo presentaron como incapaz de leer de corrido pese al operativo de imagen rubia y mesurada.
Concluyeron que figuras como Moreno ahora son invitados para burlarse de ellas, y Kicillof no convence como opción viable.