Los panelistas del programa atacan duramente al ex funcionario kirchnerista Luis D'Elía, calificándolo de forúnculo expulsado por el cuerpo de la democracia, resentido mental y viejo boludo que defiende a Irán pese a su rol en los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel.
Recuerdan que D'Elía participó en el memorándum con Irán firmado por el kirchnerismo, investigado por Alberto Nisman, y viajó con el padre Farinello a ese país para fotos con imanes. Critican su pedido a Cristina Fernández de Kirchner para enviar condolencias al imán Khamenei y su afirmación de que Irán solo se defiende.
El debate arranca recordando las críticas a Nicolás Trotta por repartir patacones inútiles y zapatillas con su nombre durante el gobierno de Alberto Fernández, extendiéndose a un feroz repudio al peronismo por causar quilombos nacionales, cría de pobres, violencia histórica desde Perón hasta Cristina, con escapes en cañoneras, mares de sangre entre montoneros y milicos, y crisis como el 2001 bajo Duhalde.
Burlas a Máximo Kirchner como cara de derrota, pendejo rentista que no labura y usa zapatillas sin atar cordones. Lo tildan de pimpirela de la subversión y critican su discurso contra Javier Milei, Dios, patria y familia. También fustigan a Ricardo Alfonsín por tuitear que la política calla ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, llamándolo traidor servil.
Defienden gestiones de Menem y Macri por abrir el país al mundo, mientras acusan al peronismo de incompetencia, robo y subestimar al electorado con promesas y zapatillas.