Panelistas discuten la comparación de Donald Trump entre la carrera de Maduro en Venezuela y el asesinato de Ali Khamenei en Irán, calificándola de grave error por ignorar el componente religioso del chiismo, donde el martirio es valorado profundamente como herencia del asesinato del nieto de Mahoma.
Khamenei, octogenario con cáncer, esperó el martirio al estilo chiita, similar a la valoración cristiana de los mártires que murieron por la fe de Cristo. En Irak, chiítas celebraban ataques iraníes contra bases en países árabes del Golfo, destacando la división con sunnitas, como en Arabia Saudita.
Cientos de residentes realizan procesiones fúnebres simbólicas en honor al líder supremo iraní, cuyo hijo fue elegido sucesor tras su muerte en ataques aéreos de Estados Unidos e Israel. Los participantes lanzan consignas contra ambos países, denunciando la agresión como imperialismo y tiranía.
El funeral refleja conmoción en el mundo musulmán chií y alimenta temores de reacciones amplias en Oriente Medio por fanatismo religioso. Se menciona un ataque contra la sede diplomática en Karachi, Pakistán, donde fuerzas norteamericanas dispararon contra manifestantes, exacerbando la situación explosiva con consecuencias impredecibles.