En el programa Argenzuela, Jorge Rial denuncia que el gendarme Nahuel Gallo, liberado tras 448 días detenido en Venezuela, fue sometido a presiones y un interrogatorio de siete horas por agentes de inteligencia en el Edificio Centinela del Ministerio de Seguridad, un búnker sin señal de celular donde permaneció aislado desde su llegada en la madrugada del lunes.
Rial acusa al gobierno de Javier Milei y a Patricia Bullrich de subirse oportunistamente a la liberación de Gallo, orquestada por la AFA y la diputada Marcela Pagano, sin haber contribuido previamente, y de intentar forzar a Gallo a revelar detalles de esa relación para armar una versión oficial que minimice su rol.
Gallo, quien se mostró con voz quebrada al hablar del Rodeo 1 y agradeció anónimamente a la AFA, pidió condiciones para hablar y reclamó por 24 extranjeros aún detenidos allí, mostrando carácter al plantarse dos veces ante las presiones, según fuentes cercanas.
Los panelistas critican la conferencia como un monólogo donde exhibieron a Gallo como un objeto, cuestionan por qué el gobierno lo retuvo en alta seguridad y no lo dejó hablar libremente, insinuando que oculta información sobre su misión en Venezuela y el desinterés oficial inicial.
Rial promete revelar más de esta "historia mal contada" digna de espías, destacando que Gallo es la víctima protagonista en un ajedrez político.