Israel registra impactos directos de misiles balísticos en zonas cercanas a Tel Aviv y Beit Shemesh, causando muertes como la de una cuidadora tailandesa y nueve personas en un refugio defectuoso por el colapso debido al impacto.
Sivan Gobrin, corresponsal en vivo, detalla que las sirenas suenan cada dos horas sin aviso, obligando a refugiarse en búnkeres con WiFi improvisado, mientras clases inician por Zoom y solo negocios esenciales como supermercados permanecen abiertos.
Edificios nuevos cuentan con habitaciones seguras internas, pero en antiguas la gente acude a refugios públicos o estaciones de metro convertidas en campamentos con carpas y solidaridad comunitaria. Esquirlas de misiles interceptados causan daños adicionales, por lo que se debe esperar mensajes oficiales para salir.
El aeropuerto Ben Gurion está cerrado a vuelos comerciales, pero inician repatriaciones para israelíes varados en Europa vía aerolínea El Al en casos prioritarios, mientras desaconsejan salidas no oficiales por Egipto por alto riesgo.