Israel intensifica ataques en el sur de Beirut y Líbano, emitiendo avisos de evacuación en 80 poblaciones y Sidón, donde se reportan heridos. El ejército israelí describe la operación como una "posición de defensa avanzada", ingresando más soldados para tomar posiciones estratégicas contra Hezbollah.
Benjamin Netanyahu autorizó a las fuerzas de defensa israelíes a avanzar y controlar posiciones adicionales en Líbano para impedir ataques a comunidades fronterizas. Israel ya ocupaba cinco puntos avanzados y ahora refuerza tras ataques de Hezbollah en solidaridad con Irán.
Líbano retiró militares del sur cerca de la frontera, mientras el primer ministro Nawaf Salam prohibió acciones militares de Hezbollah, decisión inédita pero insuficiente. La ONU pide moderación recordando la resolución de 2006 que obliga a Israel a retirarse del territorio libanés.
El director del OIEA, Rafael Grossi, confirma daños en la planta nuclear iraní de Natanz, una de las bombardeadas, y enriquecimiento de uranio al 60% por Teherán para uso civil, sin evidencias de bomba atómica.