Irán cierra simbólicamente el Estrecho de Ormuz, cuello de botella por donde pasa el 20-30% del petróleo mundial y 20 millones de barriles diarios, generando miedo entre los buques que evitan la zona por falta de garantías de seguridad.
Donald Trump ordena a la Corporación Financiera para el Desarrollo de Estados Unidos proveer seguros y garantías contra riesgos políticos a precio razonable para todo el comercio marítimo, asegurando el flujo de petróleo y gas.
Mapas muestran drástico descenso en el tráfico de buques: antes denso en puntos rojos, ahora disperso, con el punto más estrecho de 33 kilómetros. Esto eleva el precio del petróleo hasta un 40-50%.
El cierre es un mensaje de control global de Irán ante daños, con bombardeos en Beirut por Israel contra Hezbollah, ataques a embajada EE.UU. en Arabia Saudita, y derribo de un avión iraní por Israel. Se anuncia experto Mukitenema para más análisis.
Se menciona posible sucesión a Mojtaba Jaminé, hijo de Ali Khamenei, pasando a una teocracia militarizada, con población iraní irrelevante por ahora.