Guillermo Franchella reveló la dura realidad laboral de sus hijos actores, afirmando que no hay ficción, unitarios ni tiras diarias como antes, y que el sector está desolador por la desaparición de la televisión abierta y la caída en el cine.
Franchella se corre de la grieta política y culpa al advenimiento de plataformas streaming, aunque reconoce su comodidad, pero lamenta la pérdida de continuidad laboral y rutina de cine. Panelistas debaten si generó polémica por su pasado apoyo a Javier Milei en una nota con Eduardo Feinmann.
Recuerdan que Franchella fue tironeado para posicionarse como "actor libertario", pero ahora enfoca en la crisis del sector sin banderas políticas. Comparan con casos como Ricardo Darín criticado por el precio de empanadas, Flor Peña y Nancy Duplat que evitaron hablar por represalias.
El panel defiende el derecho de artistas a opinar sin temor a boicots, visibilizando un sector "destruido" más allá de ideologías. Transitan a Luciano Castro, quien recibió alta ambulatoria tras terapias personales mientras graba segunda temporada para una plataforma.