La represión policial salvaje con gases lacrimógenos, balas de goma y palos contra la protesta pacífica de trabajadores de FATE por la reincorporación de 900 despedidos continuó generando indignación en vivo, con testimonios de diversos gremios solidarios frente a la Secretaría de Trabajo en Retiro.
Alejandro Crespo de SUTNA y otros delegados relataron la violencia sorpresiva contra familias y periodistas, mientras la zona se liberaba parcialmente pero la tensión persistía. Trabajadoras de ATE en el Ministerio de Trabajo denunciaron salarios de 500.000 a 1 millón de pesos, riesgo de despidos masivos por la reestructuración de Federico Sturzenegger y la reforma laboral como regresión de derechos.
Despedidos de Jordano, docentes de AGDU reclamando el 51% de financiamiento universitario, enfermeras del Hospital Garrahan, aceiteros y movimientos sociales como MTR 12 de abril se sumaron, criticando cierres fabriles, pérdida de comedores populares y el "crecimiento económico" mentiroso de Javier Milei.
Delegados como Hernán Isurieta y Sebastián Escarano de ATE en Trabajo calificaron la represión como ofensiva global antisindical de Milei y Jorge Macri, defendiendo 900 puestos y alertando por desguace del Ministerio ante la Ley Bases aprobada.