La diputada nacional Marcela Pagano detalló su gestión diplomática para repatriar al gendarme Nahuel Gallo, retenido 400 días en Venezuela, iniciada por pedido de la familia. Contactó a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, con ayuda de Oscar Laborde y Estela Lugo, pero la madre y el hermano Kevin enfrentaron miedos y obstrucciones del Gobierno argentino para viajar.
Venezuela ofreció un avión militar directo, prohibido en Argentina, hasta que un asesor de Delcy Rodríguez sugirió usar un avión de la AFA en negociaciones FIFA. Claudio Tapia prestó el vuelo para traer a Gallo directamente, evitando tránsitos riesgosos, mientras Pagano critica al Gobierno por no reclamarlo políticamente y obstruir las vías familiares.
Tras el aterrizaje, Gallo enfrenta un largo "debriefing" en el Edificio Sentinela con exámenes médicos excesivos, aislado de su familia y pareja, a quien contrataron para silenciarla. Pagano denuncia oportunismo político del Gobierno, que usó la imagen de Gallo pero lo abandonó, y menciona llamadas de funcionarios confirmando obstrucciones previas por Montioliva y Diana Mondino.
Critica la falta de acción de Cancillería post-Mondino, afectando enlaces diplomáticos, y revela otras gestiones para argentinos varados en Dubái, Gaza, Irán y zonas de conflicto como Ucrania-Rusia, destacando abandono gubernamental.