Gerardo relató en la entrevista cómo un amigo, Javier Otero, lo incentivó a estudiar teatro a los 21 años, abandonando los estudios de psicología en la UBA donde había cursado el CBC y materias. Inmediatamente se dedicó por completo, actuando en dos meses y repartiendo volantes en San Telmo, para luego incursionar en publicidad, cine y tiras televisivas en Canal 13.
Destacó el momento difícil que enfrentan los actores por la crisis audiovisual, lo que impulsó un regreso al teatro, baluarte argentino considerado la tercera plaza mundial después de Broadway y Londres. Como docente con casi 18 años de experiencia en su estudio de formación actoral, analizó que las nuevas generaciones llegan motivadas por redes sociales como Instagram y YouTube, pero solo perduran los apasionados por el arte, la curiosidad y la técnica que libera expresiones.
Promocionó su obra actual Los Pilares de la Sociedad en el Teatro San Martín, con funciones de miércoles a domingo que terminan en dos semanas pese al éxito, junto a Jorge Marrale y Eleonora Wexler, donde surgieron risas inesperadas que distendieron la escena. Anunció el estreno en abril de Como Que Todo, una versión intervenida de un clásico con su grupo de laboratorio profesional, destacando su estilo payaso.
Habló con orgullo de su hijo Benicio, quien desde los ocho años estudia teatro y protagonizó Pivote con Juan Gil Navarro, ahora de gira exitosa, y graba una serie en Uruguay como hijo de Benjamín Vicuña, además de dirigir en el Rojas. Anteriormente promocionó Jubilandia, shows gratuitos en geriátricos, y Derecho de Piso sobre precarización laboral.
Reveló ser vegano desde principios de 2016, tras volverse vegetariano en 2008 por empatía hacia los animales, evitando matarlos o torturarlos con nutrición vegetal. Su familia, incluyendo Benicio y esposa Marisa, son vegetarianos.