Ernestina Pais llegó al teatro antes de lo esperado, evadiendo todas las preguntas de la prensa sobre el choque automovilístico que negó rotundamente, donde testigos, fotos y una denuncia policial con DNI la implican directamente como la conductora que dañó otro vehículo y se dio a la fuga.
Se negó al test de alcoholemia alegando medicación psiquiátrica por una reciente internación de seis meses por alcoholismo, aunque la medicación no interfiere en la prueba de alcohol pero impide manejar o beber; el panel cuestiona por qué mintió al aire y en persona, sosteniendo que no era ella pese a las evidencias.
Estuvo en el cumpleaños de Joaquín Levinton escuchando su nuevo disco solista, donde tomó un gin tonic, lo que explicaría el incidente aunque no estuviera ebria, pero la prohíbe su medicación y recuperación; una amiga reveló que miente para evitar escándalo y proteger a su hijo Issa y mamá, a quienes debe explicaciones primero.
El móvil de Rodri confirmó que Pais llegó temprano, ignoró a los medios y prefirió el silencio, sorprendiendo a todos; el panel debate que la mentira agranda el escándalo, recomendando admitir el error como parte del día a día de la recuperación, en vez de negar con pruebas en contra.
Critican que asista a eventos sociales expuesta si está en tratamiento, celebrando su esfuerzo pero insistiendo en la honestidad para no dañar más a su familia y evitar quilombos judiciales por la fuga.