El gendarme argentino Nahuel Gallo habló por primera vez tras su regreso y reveló sufrir tortura psicológica en la cárcel Rodeo 1 de Venezuela, donde aún no se siente preparado para detallar todas las atrocidades.
Solo pensar en el lugar le provoca temblores en la boca; ayudó a 24 extranjeros de distintas nacionalidades que esperan liberación, dándoles fortaleza mental hasta el último día como ficha de cambio.
Venezolanos lo apoyaron sin visitas ni llamadas para extranjeros; Gallo sigue mentalmente encerrado hasta que liberen a esos presos y defendió su bandera argentina con jabón celeste y blanco para hacerla.
Agradeció a instituciones argentinas, organismos internacionales y el Estado por su liberación.