Gabriel Lucero, el primer eliminado de esta edición de Gran Hermano, llega al estudio y cuenta que su salida fue un trámite rápido tras un breve paso por la casa, donde esperaba acomodarse gradualmente pero encontró un ambiente violento desde el inicio.
Explica que no tiene experiencia en cámaras y planeaba generar juego paulatino, pero los compañeros entraron con tapones de punta; menciona problemas personales como la salud de su madre que lo dejaron anulado, y destaca buena onda de Cipio y Andrea.
Habla de su pasado picante en Twitter, donde parodiaba a periodistas como Viviana Canosa (llamada Sarnosa), Andrea del Boca lo confrontó recordándolo, y dejó el humor negro porque ofendía al expandirse; ahora desde afuera analizará la casa sin picantez excesiva.
El panel muestra recreaciones de sus tweets con Mirta Legrand, en sketches humorísticos donde Mirta irrumpe exigiendo aplausos, criticando el decorado y respondiendo picante; incluyen placa falsa de hermana gemela oculta y móvil cómico desde Egipto con una momia denunciándola.
El segmento cierra abruptamente sin tiempo para Nicolás Cabrera, con chistes sobre clientas de Mirta y su enojo, mientras el conductor nota que el programa termina.