Francisco, turista de Bahía Blanca varado en Dubái, contó en vivo cómo presenció explosiones de misiles confundidas con fuegos artificiales en su último día de vacaciones. Disfrutaba su última tarde con las valijas listas para volver cuando oyó ruidos extraños y vio una "briola gigante" en el cielo. Recibió mensajes sobre bombardeos en Abu Dhabi y Qatar justo después de que pasaran los ataques frente a él.
La ciudad mantiene un curso normal pese al conflicto: shoppings y playas llenos, metro funcionando perfectamente y estación cercana operativa. Francisco merendó en un shopping sin problemas, aunque el primer día suspendieron actividades y excursiones.
Un grupo grande de argentinos varados en su hotel cubre cuatro noches extras de alojamiento, comida y gastos cotidianos por cierre de aeropuertos. El aeropuerto opera al 20% de capacidad, reprogramaciones día a día. Se informan más por noticias que por lo local y confían en la seguridad de Dubái.
La Embajada Argentina envió al embajador al hotel, recomendó quedarse adentro y esperar directivas. Francisco mostró la zona tranquila por cámara: avenida, estación de metro normal. Está en contacto con familia en Bahía Blanca, que lo apoya, y espera volver pronto.
Concluyó transmitiendo tranquilidad desde el hotel con todas las comodidades, mientras el panel lo despidió deseándole buen regreso.