El abogado argentino Patricio Poplavsky, radicado en Dubái hace cinco años, describió en vivo la calma y normalidad en la ciudad pese a los múltiples ataques misilísticos lanzados por Irán. Explicó que la cúpula de hierro del gobierno de Emiratos Árabes Unidos intercepta los misiles en el aire, permitiendo que la vida cotidiana continúe sin interrupciones mayores, con todo abierto y funcionando normalmente.
Detalló que se escuchan explosiones de las intercepciones y hay riesgo de restos cayendo, por lo que los niños asisten a clases online hasta el viernes. Los refugios improvisados son subsuelos o garajes de edificios, y recomendó tener pasaportes, mochilas con agua, comida y dinero listos. Los vuelos se reabrieron parcialmente, con repatriaciones vía Omán, aunque muchos optan por quedarse confiando en la seguridad del país.
Poplavsky contó que trabaja desde casa en un edificio alto, mañana volverá a la oficina, y la ciudad mantiene actividad plena: hoteles, shoppings, restaurantes y deliveries operativos. El gobierno provee hotel y comida a turistas varados, y vecinos abren sus casas para ayudar. Admitió que hay ruidos de aviones militares y explosiones, pero la gente se acostumbra manteniendo la rutina mientras sigue las noticias.
Reveló tener familia en Israel, que por primera vez le pregunta cómo están ellos en lugar de al revés, y describió que allá usan refugios más robustos. Aseguró que Emiratos es de los países más seguros del mundo y confía en que el conflicto derive en paz regional para prosperidad compartida. La entrevista concluyó con optimismo sobre el retorno a la normalidad total.