El fiscal Diego Velasco reclamó la elevación a juicio oral y público en la causa Otesur por lavado de dinero de la corrupción kirchnerista, iniciada en 2014 tras denuncia de Elisa Carrió en 2008. La investigación involucra a Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner, Florencia Kirchner, Lázaro Báez y Cristóbal López en maniobras con alquileres ficticios de plazas hoteleras y casas para devolver fondos ilícitos de obra pública.
Un juez de primera instancia ordenó el juicio en 2019, pero en 2021 un tribunal sobreseyó a los acusados antes del debate; Casación revocó el sobreseimiento en 2023 y la Corte lo ratificó en 2024. La causa lleva 12 a 15 años sin juicio, con peritajes contables pendientes a cargo de expertos de la Corte Suprema.
Velasco, ahora integrado al tribunal con jueces Machado Pellón, Paliotti y Michilini, insiste en fijar fecha para el juicio pese a demoras por agendas judiciales. Panelistas destacan cómo la justicia argentina juega con el tiempo para impunidad en causas de corrupción millonaria, donde apelaciones dilatan procesos hasta prescripción.
El excontador de los Kirchner, Víctor Manzanares, prepara presentación para pedir juicio y defender su inocencia. Se menciona similitud con causas como Vialidad y la necesidad de jueces titulares en tribunales para agilizar.
La cobertura enfatiza huellas digitales en fraudes, como hoteles vacíos con compras mínimas o habitaciones contratadas sin vuelos, uniendo causas de hoteles y casas de Lázaro Báez.