El fiscal Basso imputó a otro iraní como acusado del atentado a la AMIA, reveló una nota de Lucía Salinas en Clarín. El panel recordó que este año inicia el juicio en ausencia contra los autores del ataque, como adelantó Miguel Ángel Doma en el programa.
Los conductores y panelistas de Duro de callar expresaron profunda preocupación por la seguridad en la AMIA, colegios judíos, centros y clubes ante la escalada del conflicto entre Irán e Israel. Un integrante contó que visitó un gimnasio en el club Akoa, sobre avenida Estado de Israel, y no notó refuerzos, aunque insistieron en que debería haberlos ya que las embajadas de Estados Unidos e Israel sumaron efectivos policiales recientemente.
Recordaron los terribles búnkers israelíes sin ventilación, con cuadros falsos simulando ventanas abiertas para los niños, y testimonios de criaturas de nueve años naturalizando sirenas de misiles. Argentina agradeció no convivir diariamente con esa realidad bélica.
Debate acalorado sobre la irracionalidad de la guerra, la necesidad de colaboradores internos para atentados terroristas, el rol neutral de China por sus intereses comerciales con Occidente, y la superioridad de la inteligencia israelí del Mossad, capaz de atacar selectivamente sin dañar civiles. Rechazaron justificar ataques a escuelas o hospitales aunque oculten bases militares.
Cuestionaron la manipulación informativa en coberturas de guerra, donde nadie sabe la verdad absoluta, y afirmaron que solo líderes con intereses políticos o económicos desean los conflictos, mientras la gente común sufre.