Federico Bal llama en vivo al programa para denunciar que un seguridad de su edificio en Puerto Madero hace chistes inapropiados sobre su novia Evelyn Botto, preguntándole si es "per..." o diciendo que se lanza, haciendola sentir incómoda al entrar en Uber.
Bal cuenta que al principio Evelyn se quedaba a comer o dormir, y el seguridad repetía los chistes groseros. Bal confrontó al hombre, le dijo que no era gracioso y que costaba carísimo, pero teme que termine mal.
El panel se ríe de la situación, lo tilda de desubicado y garlón, y bromea sobre la luna roja volviendo locos a todos. Bal explica que agarró el auto para evitar más problemas.