Ex participantes de Gran Hermano revelaron haber tenido relaciones sexuales al tercer o cuarto día en la casa, ignorando inicialmente las cámaras constantes que compararon con un florero que se olvida con el tiempo. Mencionaron parejas prolíficas como Gachi apodados conejos, Daniela y Tiago en baño, cama y sauna, y Coti que recibió hate por su juego.
Discutieron romances efímeros dentro del reality, como el de un participante con Elisa que parecía amor verdadero pero resultó ser una 'nube de pedo' influida por el entorno, con tatuajes y expectativas post-eliminación. Salud mental fue un tema recurrente: casi todos sufrieron ansiedad, pánicos y depresión post-reality, agravados por exposición mediática y quilombos personales como mails acusatorios.
Criticaron los contratos leoninos del canal que exigen el 50% de todas las ganancias generadas por años, incluso de redes y teatro, aunque algunos como el invitado Cone lo rescindió para Bailando y Virginia Demo nunca les reclamaron. Los primeros meses post-salida hay trabajo fácil, pero luego se convierten en 'extraños'. Favoritos actuales: Andrea (comparada con Andrea del Boca) y Juanicar, manipulador descubierto.
El invitado rechazó entrar a la casa por mugre y olor, pero aceptaría una semana de visita.