Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, ordenó rescindir el contrato de suministro de electricidad de emergencia a Ucrania como represalia por la interrupción de suministros de petróleo ruso vía oleoducto Druzhba, y amenazó con unirse a Hungría para bloquear un préstamo de la Unión Europea por 90 mil millones de euros si la disputa persiste.
Eslovaquia responsabiliza a Kiev por el bloqueo del petróleo necesario para sus ciudadanos, y Fico aclaró que desde la semana pasada no se envió energía a Ucrania, considerando esto el primer paso en una serie de contramedidas.
El líder eslovaco, quien sobrevivió a un atentado reciente, desafió a Volodímir Zelensky afirmando que no perjudicará los intereses económicos nacionales de Eslovaquia, y anticipó que más países se unirán ante las presiones de Kiev.
Fico destacó que entiende la tarea difícil de Zelensky pero instó a no poner a prueba la paciencia eslovaca, en un contexto donde Hungría ya había reclamado por el oleoducto dañado.