El primer eliminado del reality Gran Hermano cuenta que entró con la cabeza dividida por problemas personales, como el movimiento de su padre, lo que le impidió concentrarse. Reprimió su humor negro por miedo a cancelaciones y admite que generó una percepción de pasividad en la casa.
Revela las tensiones entre Yanina Latorre y Andrea del Boca: Yanina entró buscando rivales y atacó de entrada al eliminado por su amistad con Andrea, a quien ve como antagonista dominante. Andrea fue un apoyo genuino para él, aunque tiene momentos de mal humor por la comida y cocina, controlando ese espacio estratégicamente para vigilar toda la casa.
Andrea percibe el poder de la cocina para manejar comida y alianzas, pero recibe críticas y bardeos. El eliminado duda si Andrea se convertirá en voto planta por no participar en pruebas físicas y predice que explotará contra Yanina, ya que la mayoría de la casa está con el grupo de Brian y Yanina.
Hablan de estrategias para la placa planta: votan a posibles plantas como Juan, Carl, Tommy, Nick, Lola, Fran por no aportar o jugar poco. Insisten en que estar en placa no es fatal y que el tiempo en la casa no existe igual que afuera.