Estados Unidos y Ecuador ejecutaron una operación conjunta contra grupos vinculados al narcotráfico en provincias de alto riesgo como Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro.
El Comando Sur de EE.UU. resaltó los esfuerzos bilaterales para combatir el tráfico ilícito de drogas, enmarcados en acuerdos de seguridad que fortalecen la capacidad ecuatoriana contra redes criminales transnacionales en rutas regionales.
La operación representa un cambio significativo en la participación militar estadounidense en Sudamérica, ante el aumento de violencia ligada al crimen organizado que amenaza la estabilidad del país.
El gobierno ecuatoriano centra su estrategia de seguridad en grupos armados y bandas narcotraficantes, identificados como una amenaza directa para la estabilidad nacional.