En Leiva Joyas, un cliente llega por recomendación para tasar tres piezas: dos pulseras inspiradas en Rolex y Cartier hechas por un amigo orfebre sin punzones legítimos, y una cadena de oro de su comunión regalo de sus abuelas.
También ofrece un Rolex usado clásico comprado en un viaje, con malla vencida pero bisel estriado, sin caja ni papeles. El tasador Emanuel explica que se compra por peso de metal.
El cliente planea usar el dinero para ayudar a su familia con la construcción de la casa, que lleva años en obra, y darles un descanso tras rem de toda la vida.
Leiva Joyas ofrece 6.529.900 pesos por todo, que el cliente acepta como útil. Realiza transferencia bancaria in situ con atención excelente, destacando confianza por recomendación.
El cliente se despide satisfecho, aunque emotivo por vender piezas preciadas, confirmando que era el momento adecuado.