Miguel, chileno radicado en Israel, mostró en vivo el diminuto refugio de su edificio ante las constantes alarmas de misiles, explicando que son cuartos subterráneos obligatorios por ley en construcciones nuevas, con ventilación limitada que genera ansiedad en espacios tan reducidos.
Relató las dificultades de su hijo autista, quien sufre ataques de pánico durante las alertas prolongadas, pero elogió el sistema de salud israelí que provee psicólogos, psiquiatras y escuela especial gratuita, contrastando con la realidad sudamericana donde sería imposible acceder a tal apoyo.
Panelistas debatieron la naturalización de la guerra en Israel, comparándola con la delincuencia en Argentina, y mostraron un TikTok viral de una joven caminando tranquilamente pese a 25 alarmas diarias, mientras explosiones impactan edificios cercanos; advirtieron sobre prohibiciones de correr para evitar caídas.
Emotivo llamado a terminar la guerra tras recordar el hundimiento de un buque iraní en Sri Lanka y el ataque a una escuela que mató 165 niños, criticando desinformación iraní que lo niega pese a pruebas como Google Earth confirmando cercanía a base de Guardia Revolucionaria.
Miguel defendió acciones israelíes recordando túneles en Gaza denunciados desde 2008 ignorados por el mundo, y cuestionó silencio internacional ante masacres iraníes, mientras panel cuestiona contradicciones en opiniones pro-Israel anti-guerra.