David Aguirre, profesor universitario de 55 años, fue encontrado maniatado y con un trapo en la boca en su departamento de Hidalgo 375, Caballito, por un empleado administrativo que llegó a trabajar.
La casa estaba revuelta pero sin signos de forzamiento de entrada ni robo evidente; Aguirre vivía solo y usaba el lugar como oficina además de dar clases en la UBA y la Universidad de Flores.
Colegas que hablaron con él el martes no notaron nada anormal; cenaron juntos el lunes discutiendo temas docentes rutinarios como correcciones de parciales.
La policía investiga sin indicios claros del asesino ni amenazas previas reportadas, mientras familiares y conocidos buscan entender el crimen ocurrido esta tarde.