El docente David Aguirre, de 55 años, fue encontrado maniatado y mordazado en su departamento de la calle Hidalgo al 300 en Caballito, Buenos Aires. Un compañero de trabajo lo descubrió al ingresar con llave al lugar, que funcionaba también como oficina, tras no tener comunicación en las últimas horas.
La hipótesis principal apunta a un caso de viudo negro, ya que no había signos de forzamiento en la puerta y Aguirre habría habilitado el acceso. Sufrió un violento ataque durante un robo que terminó con su muerte, posiblemente por colapso de salud o consumo de sustancias, pendiente de autopsia.
Investigadores analizan dos líneas: un conocido que lo citó con pretexto para robarle o un episodio de índole sexual. Recolectan cámaras de seguridad, testimonios de vecinos y testigos. Aguirre era profesor de la UBA, director de carrera en la Universidad de Flores, experto en ciberseguridad y daba clases en la cárcel de Devoto, lo que podría vincularse al crimen dirigido.
La policía científica trabaja en la escena del primer piso para esclarecer detalles del homicidio de este hombre con destacada trayectoria profesional, reflejada en sus redes sociales.