Shirley, argentina en Israel hace tres años y medio, cuenta desde Tel Aviv su rutina con alarmas antimisiles y habitación segura en el departamento, junto a Martín y dos hijas de 6 y 10 años nacidas en Argentina.
Explica cómo calmar a las nenas: con sinceridad sin detalles, transmitiendo tranquilidad para que absorban seguridad; la más chica se asustaba con alertas previas en celulares que avisan para ir a refugios.
Trabaja en psicopedagogía y enfatiza que padres firmes ayudan a niños en crisis; forman grupo de familias argentinas para apoyo mutuo.