Alan explicó que desde el viernes la intensidad bajó a 4 o 5 misiles por día, pero las alertas automáticas en celulares indican refugios públicos o privados cercanos. La gente incorpora la precaución: salen a cafés o restaurantes cerca de refugios, aunque no todos los locales los publicitan porque la población ya los conoce vía apps como Google Maps buscando "shelter".
El impacto económico existe por cierres temporales de comercios no esenciales, pero el gobierno israelí provee asistencias según duración y tipo de negocio. La rutina se mantiene normal, con gente tomando café o reuniéndose, siempre alerta, comparado con inseguridades cotidianas en Argentina.
Alan no conoce personalmente a turistas varados, pero grupos de WhatsApp de argentinos y latinos en Tel Aviv comparten planes para salir vía Egipto. La conexión en vivo concluyó con agradecimientos mutuos.