Patricio Poplowski, argentino radicado hace cinco años en Emiratos Árabes Unidos, describe tranquilidad total en Dubái pese a explosiones de misiles interceptados. El escudo antimisiles funciona al 100%, y solo caen restos peligrosos; Emiratos recibió más ataques que todos los países del Golfo juntos, incluyendo Israel.
Se mantiene vida normal gracias a las autoridades, que permiten continuar el día a día. En ataques previos, una víctima pakistaní murió por restos en Abu Dhabi cerca del consulado de EE.UU., pero no en el consulado.
No hay refugios como en Israel; usan cuartos sin ventanas o garajes subterráneos. La gente espera fin breve del conflicto, aunque minuto a minuto; aeropuerto opera a medias con vuelos de argentinos regresando.
Los peores días fueron los primeros; ahora más calmado, pero nadie sabe cuánto durará ya que no conviene comercial ni militarmente.