Un submarino estadounidense hundió un buque de la Armada de Irán en el Océano Índico con un torpedo de alta precisión, fuera de aguas de Sri Lanka, confirmó el Pentágono. Más de 100 personas desaparecieron en el incidente, enmarcado en la escalada entre Israel, Hezbollah desde Líbano e Irán con cruces de misiles.
Andrés Cirino analizó la maniobra iraní por ganar espacio marítimo en rutas clave como el Estrecho de Ormuz, vital para el petróleo, India y China, en medio de tensiones con Estados Unidos. Luego conectó en vivo con Sonia Capeica, argentina en Naharía, norte de Israel, quien describió ataques diarios desde Líbano e Irán, sirenas frecuentes y refugios obligatorios.
Sonia relató entradas al cuarto de seguridad en casa a las 12:10 hoy, en el trabajo ayer y en la calle a las 20:30, corriendo a búnkeres callejeros post-7 de octubre. Duerme allí con su marido; su hija y nietos tienen solo 15 segundos si alerta de Hezbollah o 10-15 minutos de Irán. Durante la entrevista en vivo sonó otra alarma: leyó el aviso de misiles desde Irak, corrió al refugio mostrando paredes anchas, puerta de acero, ventana blindada, radio, TV y provisiones.
Explicó que aguantan hasta media hora, mantienen actividad normal pese al terror, celebraron Purim ayer en refugios con disfraces. Panelistas destacaron su tranquilidad ante la crudeza real, no un "juego de Playmobil", con miles de muertos.