Más de 3.000 buques con petróleo y gas licuado permanecen varados en el Estrecho de Ormuz ante temores de ataques, tras amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar cualquier barco que transite la ruta.
Se registraron incidentes en costas de Omán y Golfo Pérsico, con compañías petroleras suspendiendo operaciones por seguridad del personal; el presidente de Estados Unidos garantiza escolta y seguros para evitar interrupción del flujo energético.
El mapa muestra puntos estratégicos entre Golfo de Omán y Pérsico como vía principal para estos buques, paralizados desde el domingo.
Empresas de seguros rechazan cubrir pólizas por riesgo de interceptación en medio del conflicto.