Las 300 familias evacuadas tras el derrumbe de un edificio en Parque Patricios viven angustia e incertidumbre, sin saber cuándo podrán volver a sus hogares ni si lo harán. Una asamblea informativa a dos cuadras del colapso refleja la desesperación por falta de comunicación de autoridades.
Vecinos como Silvina relatan dramas personales: no pudieron rescatar pertenencias en cinco minutos permitidos ayer, hoy el ingreso está tapeado por fiscalía y solo entraron bomberos por una mascota. Están alojados temporalmente en hoteles hasta el lunes, pero temen plazos de 2 o 3 años para retorno, o que nunca vuelvan.
Critican ausencia de COSUD y Gobierno de la Ciudad, sin peritos ni trabajos habilitados. Exigen soluciones para alquileres y seguros, pero nadie informa tiempos ni organiza ayuda. Colecta de ropa se organiza porque no regresarán pronto.
Testimonios coinciden en desinformación total: casas desvalorizadas, hijos sin colegios cercanos, familias en la lona sin recursos. Vecinos unidos esperan que alguien dé la cara.
Diego de Marco reporta en vivo la asamblea y entrevistas, destacando opuesto literal a normalidad.