El derrumbe de la losa del patio interno en el complejo Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, ocurrió alrededor de las 4:45 de la mañana, dejando más de 60 autos bajo escombros y provocando la evacuación de unas 300 familias. El incidente generó un estruendo como explosión que despertó a los vecinos, quienes bajaron por escaleras en la oscuridad tras corte de luz y agua. Bomberos y policía clausuraron el edificio por riesgo de colapso total en una torre.
Marcelo, un vecino evacuado, contó que los gritos de alerta lo sacaron de la cama y describió daños en edificios laterales, con varios autos perdidos en la cochera colapsada. Una joven del noveno piso de la Torre A relató cómo ignoró gritos iniciales a las 3 a.m., pero su madre la alertó a las 5, bajando entre vidrios rotos mientras bomberos contaban personas. Muchos esperaban en filas para ingresar con bomberos y retirar pertenencias básicas.
Otros vecinos como una enfermera y una madre con su hija de tres años denunciaron filtraciones ignoradas en cocheras y columnas, obras pendientes de drenaje en el patio y problemas crónicos con la constructora, que hacía oídos sordos pese a demandas. Criticaron al administrador Julio Fernández por inoperancia, ya que vecinos juntaron firmas para removerlo y manejaba varios edificios con fallas similares. Una señora del piso nueve oyó la explosión pero no sabía de goteras hasta ver las noticias.
El complejo, conocido por estar junto a la cancha de Huracán, incluye un gran parque y la CBC de la UBA, que albergaba a evacuados para cargar celulares y resguardarse de la lluvia. Mientras Torres C ingresaban a recuperar efectos, faltaba el ingeniero de la constructora, aunque llegó el del Gobierno de la Ciudad. Vecinos exigían soluciones rápidas ante la incertidumbre de dónde dormir.