Un derrumbe en un edificio de Parque Patricios dejó 400 evacuados desde la madrugada, con 40 autos destruidos en las cocheras y vecinos desesperados sentados en la calle bajo la lluvia.
Los afectados salieron con lo puesto y ahora esperan de a uno para ingresar brevemente y retirar pertenencias con valijas prestadas; priorizan ropa, comida para niños y mascotas, mientras reciben baños químicos y ayuda vecinal como picada. Un vecino del piso 8 con dos hijos lamenta la pérdida de autos aplastados.
El edificio está clausurado y el Gobierno de la Ciudad interviene ante fallas estructurales previas ignoradas con parches. Vecinos de sindicatos docentes, policiales y de salud esperan pericias para volver, aunque tomará días; exigen contención estatal para las 300 familias afectadas.
Entrevistas muestran angustia: una mujer llora sin saber si regresará, otra abraza a familiares y colegas; muchos docentes viven allí por distribución sindical.