Un derrumbe en un edificio de Parque Patricio dejó 400 evacuados desde la madrugada, con 40 autos destruidos en las cocheras y vecinos desesperados sentados en la calle bajo la lluvia.
Los afectados salieron con lo puesto, ahora esperan de a uno para ingresar brevemente y retirar pertenencias con valijas prestadas; tienen mascotas, no han comido y recibieron baños químicos, mientras un vecino local les lleva picada para ayudar.
El edificio está clausurado a la espera de pericias e inspecciones; vecinos reclaman por meses de advertencias ignoradas con parches insuficientes, y el gobierno de la ciudad interviene ante la cuestionada administración, sin plazos para volver.
Entrevistados expresan angustia por perder autos, motos y hogares, priorizando ropa y comida para niños; temen no poder regresar pronto y cuestionan la seguridad estructural pese a inspecciones futuras.
La periodista Romina Moll mostró escenas de llanto y preocupación, destacando el esfuerzo por rescatar lo esencial en minutos limitados para 200 familias.