En Bagdad estallaron enfrentamientos por segundo día frente a la Zona Verde y la embajada de Estados Unidos en Irak, donde manifestantes cargaban heridos tras choques con fuerzas de seguridad, pese a la neutralidad oficial iraquí y su luto de tres días por el líder iraní Ali Khamenei.
En Washington, activistas protestaron frente a la Casa Blanca contra los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, ondeando banderas iraníes y criticando la guerra de agresión y el gasto bélico.
La corresponsal Andrea Eidman reportó desde Estados Unidos en el cuarto día de guerra: Israel bombardeó Teherán y confirmó la muerte del líder de Hezbollah en el sur de Líbano, dejando al grupo terrorista iraní acéfalo. Donald Trump declaró que Estados Unidos destruyó la fuerza naval y aérea iraní, llamó a sus líderes very bad people y anunció escolta militar para buques petroleros ante la amenaza de cerrar el Estrecho de Ormuz, garantizando flujo de energía global.
Trump mencionó disidencia interna en Irán pidiendo inmunidad, caos post-ataques y represión histórica con 35.000 muertos en protestas; además, amenazó cortar vínculos con España por negarse a ceder bases aéreas, calificándola de mal aliado.
La conductora destacó la sencillez explicativa de Trump y su rapidez resolutiva ante crisis como el impacto en mercados por petróleo.