El historiador Joel Schwarz relató desde Tel Aviv los ataques con misiles y drones de Irán y Hezbollah contra Israel, donde la población busca refugios ante alarmas y la mayoría de proyectiles son interceptados, aunque causan muertos y heridos.
En Israel hay consenso político amplio, incluso de la oposición a Netanyahu, para responder al ataque iraní pese a críticas por el timing.
En la región, barcos quedan paralizados en el Estrecho de Hormuz porque los dueños evitan riesgos y las aseguradoras rechazan cubrir tanqueros y petroleros. Irán presiona a países como Catar, Emiratos Árabes y Kuwait, atacándolos para que medien con Estados Unidos.
Kuwait derribó tres aviones norteamericanos por confusión, mientras Omán actúa como mediador entre Irán y Estados Unidos en negociaciones avanzadas. Irán, con 90 millones de habitantes, es el país más grande de la zona junto a Arabia Saudita.
Las declaraciones de Donald Trump sobre traslados de tropas generan volatilidad en los mercados de crudo, que subieron hasta 7% con expectativas de llegar a 100 dólares el barril.