La Casa Blanca celebró la operación Furia Épica por destruir misiles balísticos iraníes, aniquilar la armada iraní, eliminar líderes y células terroristas, y bloquear definitivamente armas nucleares para Irán, enfatizando que el régimen será derrotado militarmente pero no derrocado políticamente.
En el cuarto día de la guerra, Irán contraatacó con drones contra la embajada estadounidense en Riad, Arabia Saudita, lo que llevó a Estados Unidos a cerrar embajadas en ese país y Kuwait, además de advertir a ciudadanos evacuar 14 países de Oriente Medio. Donald Trump posteó en Truth Social que es demasiado tarde para negociar sobre el enriquecimiento de uranio, mientras Israel ingresó con tropas al Líbano para neutralizar actividades de Hezbollah.
Estados Unidos bombardeó la asamblea de 88 clérigos en Qom que elegían al nuevo líder supremo, enviando un aviso para impedir la recomposición del régimen. Analista Mauro Embe destacó la escalada, con Trump buscando victoria total de cara a elecciones de medio término en EE.UU. y Netanyahu en Israel.
Desde Tel Aviv, Gabriela Stroski reportó sirenas de misiles hace hora y media, refugios activados y vida semi-normal con escuelas cerradas y trabajos remotos, pero con calma relativa por la debilidad iraní y eliminación de su cúpula. En Nueva York, Ronen Swark informó refuerzos en sinagogas, colegios judíos y sitios simbólicos como Times Square ante alerta del FBI por células dormidas iraníes activas.
Embe coincidió en que Irán está debilitado tras la guerra de los 12 días de junio pasado, con misiles balísticos más difíciles de interceptar que cohetes de Hamas, pero superioridad aérea abrumadora de Israel y EE.UU.; sin liderazgo interno para negociar, la retaliación continúa.