Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA, enfrenta múltiples investigaciones judiciales por lavado de dinero, retención indebida de aportes de seguridad social y evasión fiscal. La deuda de la AFA asciende a 19.000 millones de pesos, y aunque se pague, el delito ya está consumado por el vencimiento expirado, lo que lleva a su citación para este jueves ante el juez Diego Marante.
En la causa de la mansión de Pilar, valorada en millones de dólares junto a autos de lujo, el juez González Charraia levantó la custodia, pero el fiscal apeló. Se investiga el uso de prestanombres como una jubilada y su hijo, con gastos inexplicables de 50 millones de pesos mensuales financiados por la AFA, peajes pagados para esos vehículos y caballos de carrera vinculados.
Otra pata es la financiera Surfinanzas en Lomas de Zamora, bajo el juez Luis Armela, que lavó dinero en contratos con 20 equipos argentinos para sponsorings, camisetas y pases de jugadores. Imágenes escandalosas muestran pilas de billetes y bolsos contados en video por Juan Pablo Bicon, cercano a Tapia y Tobicino, generando pánico interno entre dirigentes que buscan despegarse.
Además, Tapia usó diplomacia paralela para traer a Nahuel Gallo de Venezuela sin informar al gobierno, alterando planes judiciales. Su abogada Balbón denunció penalmente al juez Amarante. Dirigentes cuestionan el paro impulsado por Tapia y Tocalli, con reunión de comité ejecutivo hoy para unir a la tropa, pero con facturas internas. Mensajes de televidentes lo tildan de corrupto.