El pastor Cinalli predica basado en el capítulo 22 del libro de Job, versículo 28, que promete que tomar buenas decisiones hará que todo salga bien y que la luz brille sobre los caminos de quien las tome.
Enumera las primeras tres decisiones clave: la primera es amigarse con Dios, acercándose a Él de todo corazón para que vuelva la prosperidad; la segunda es guardar las palabras del Señor en el corazón, obedeciendo sus mandamientos; y la tercera es limpiar la vida de toda maldad, apartando el mal del hogar y la familia para santificarse.
El pastor relata una anécdota personal de su visita a Capitán Bermúdez, Santa Fe, donde investigó con Google el destino de sus compañeros de escuela primaria y secundaria, descubriendo que algunos prosperaron y otros cayeron en vicios, alcohol, drogas o delitos por sus malas decisiones, pese a tener el mismo origen social y educativo.
Enfatiza que la vida es el resultado de las decisiones tomadas, comparando con las listas de resoluciones puritanas del siglo XVIII para autodisciplina y semejanza a Cristo, y urge evaluar la vida espiritual diariamente, priorizando santidad, oración, estudio de la Palabra y confianza en Dios sobre meras virtudes morales.