Francia, liderada por Emmanuel Macron, impulsa un rearme nuclear con ocho aliados europeos: Alemania, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Grecia, Polonia, Suecia y Dinamarca, en respuesta a la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Panelistas criticaron duramente a Macron como inoperante y servidor de los Rothschilds, destacando su envío del portaaviones Charles de Gaulle tras ataques iraníes al USS Abraham Lincoln, y cuestionaron si un ataque a Europa activaría el artículo 5 de la OTAN.
España, bajo Pedro Sánchez, rechazó participar y negó uso de bases como Rota y Morón, en un rapto de lucidez según los analistas, aunque advirtieron sobre control vía Pegasus.
Polonia conversa con Francia sobre disuasión nuclear avanzada para armarse contra enemigos, mientras el panel lamentó el rearme como lección no aprendida de las guerras mundiales y campos de concentración.
Macron anunció aumento de arsenal nuclear francés y ocultamiento de cifras para ser 'temido', coordinando ejercicios con Alemania y medidas concretas antes de fin de año.