La ONU confirmó previamente daños en la planta nuclear de Natanz en Irán sin riesgo radiológico, en un contexto de guerra donde la información es subjetiva, según análisis de Manuel Castro sobre el conflicto nuclear y petrolero.
Irán reivindicó una nueva oleada de ataques con drones y misiles contra posiciones israelíes y la base estadounidense de Al-Udeid en Qatar, en represalia a ofensivas de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. La Armada iraní atacó buques enemigos y la Guardia Revolucionaria disparó cuatro misiles crucero al portaaviones Abraham Lincoln, que huyó al Océano Índico.
Las operaciones continúan con fuerza según medios iraníes, escalando tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel. Posteriormente, en diálogo con Manuel, se cuestionó el argumento nuclear de EE.UU. e Israel: Netanyahu lo alega hace 30 años, Israel y Corea del Norte tienen armas no declaradas, Rusia vía Sergey Lavrov niega evidencia de programa nuclear iraní, China provee inteligencia y BRICS apoya.
Donald Trump justificó el ataque por programas nucleares y misiles de Teherán. Lavrov llamó a cesar hostilidades para evitar víctimas civiles y mencionó costos económicos regionales. Medios iraníes acusan a Israel y EE.UU. de bombardear una escuela primaria matando a más de 160 niñas en el sur de Irán.
El análisis destaca poder de negociación con capacidad nuclear y motivos como petróleo y perjudicar a China.