Benjamin Netanyahu afirmó que la ofensiva militar contra Irán no será una guerra interminable, sino una acción rápida y decisiva que tomará algún tiempo pero no años, con el objetivo de permitir que el pueblo iraní forme un gobierno democrático.
El primer ministro israelí explicó que Israel y Estados Unidos atacaron porque los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán estaban a meses de volverse inmunes, tras haber construido nuevas instalaciones subterráneas después de la guerra de 12 días y bombardeos de junio de 2025. Netanyahu calificó al régimen iraní de irreformable y fanático, con el fin de destruir a Estados Unidos, y recordó un plan conjunto con Donald Trump que incluye expandir los Acuerdos de Abraham.
Imágenes de Teherán muestran calles con actividad limitada, tiendas cerradas y murales de Ali Khamenei, muerto el 28 de febrero por ataques de Israel y EE.UU., junto a parte de su familia incluyendo una nieta. Carteles lo conmemoran como mártir chiita. Su hijo Mojtaba Khamenei está vivo y emerge como aspirante a sucesor, junto a Ali Larijani, en medio de incertidumbre por el vacío de poder.
El panel discute la complejidad de la sucesión en el régimen islámico, que está preparado para la transición sin colapsar, y advierte contra simplificar el conflicto por diferencias culturales chiitas-sunitas y mentalidades persas distintas a occidentales o venezolanas. Trump necesita resultados ante elecciones, pero el apoyo ciudadano es bajo.